Tema: El cerebro adicto
Introducción:
El abuso y la adicción al alcohol, la nicotina, las drogas ilícitas y algunos medicamentos controlados son considerados como una adicción. Como tal se remontan desde hace muchos siglos, esta es considerada como una enfermedad ya que el órgano principal dentro de su estructura y funcionamiento se ven afectados. Son cambios que se generan en el cerebro y los mismos pueden ser de larga duración y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas o de alcohol.
Desarrollo:
El término adicción se considera como una enfermedad crónica equivalente a un grave trastorno que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas a pesar de saber que son consecuencias muy nocivas, esto debido a que la química, la estructura y el funcionamiento del cerebro es modificada. Según se define en el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition [Manual de Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales, quinta edición] (DSM-5, 2013).
El consumo temprano de drogas aumenta las posibilidades de que una persona desarrolle una adicción. Recuerde, las drogas modifican el cerebro y esto puede llevar a la adicción y causar otros problemas graves. Por lo tanto, la prevención del consumo temprano de drogas o alcohol puede marcar una gran diferencia en la reducción de estos riesgos. Si podemos evitar que los jóvenes experimenten con drogas, podemos prevenir la drogadicción.
Para un adulto, un divorcio o la pérdida de un trabajo pueden llevar al abuso de drogas. Para un adolescente, los periodos de riesgo incluyen mudarse o cambiar de escuela.12 En la adolescencia temprana, cuando los niños pasan de la primaria a la escuela media, se enfrentan a situaciones sociales y académicas nuevas y desafiantes. A menudo, durante este período, los niños están expuestos a sustancias que se prestan al abuso (como los cigarrillos y el alcohol) por primera vez. Cuando entran a la escuela secundaria, los adolescentes pueden enfrentarse a una mayor disponibilidad de drogas, al consumo de drogas por parte de adolescentes mayores o a actividades sociales donde el consumo es común.
El doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. Baler explica que en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia. He aquí algunos signos que sugieren adicción: consumir la droga de manera regular, imposibilidad de dejarla, gastar en droga más de lo que se tiene, extralimitarse para obtener droga (incluso robar) y sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente.
El mejor enfoque: la prevención
Pero para no llegar a necesitar tratamiento Rubén Baler propone la prevención universal: "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo". Entre los factores negativos se encuentran, por ejemplo, los padres adictos, la pobreza extrema, la mala nutrición, la falta de ejercicio, así como un ambiente que no sea confiable para los chicos y, desde luego, un entorno de violencia. "Deben evitarse esas actividades desafiantes, o de franca delincuencia", pues son factores de muy alto riesgo. Baler añade que no es cuestión de magia. "Todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias".
Y la doctora Medina Mora agrega que "tenemos que trabajar para que se deje de vender alcohol a los adolescentes", lo que sucede incluso en tiendas establecidas que funcionan las 24 horas. También hay que frenar la disponibilidad de inhalables y de cigarros sueltos. Proteger a los adolescentes de las drogas es fundamental, "pues toda la evidencia de salud pública nos habla de un riesgo mayor" en la adolescencia. Al documentar tanto la investigación que ha realizado la doctora Nora Volkow como la que ha financiado el Instituto Nacional de Psiquiatría se encontraron todos los elementos que definen la adicción como una enfermedad tratable. Ahora la política pública debe reunir esta evidencia científica, compartirla con la población y convertirla en una convicción social.
Conclusión:
En base a la información obtenida, a la experiencia y vivencias que he tenido en este factor, considero que la mejor forma de prevenir esta situación puede ser mediante un mejor análisis por parte de los padre hacia los hijos ya que ellos son los primeros en instruir y dar el panorama ya sea real o ficticio de la vida cotidiana.
Cuando una persona tiene las bases bien puestas y el apoyo pretendido por la familia en general, es más difícil que se caiga en esta práctica, la gran mayoría de las personas tienen una adicción y no precisamente es por alguna sustancia. Tener los pies bien plantados en la tierra, una visión irrompible y el apoyo y cariño de los que te rodean, es una forma de combatir entre muchas cosas la adicción.
Reflexión:
Elegí este tema porque es algo muy frecuentado y visto no solo por personas jóvenes, este tema es muy importante por lo que considero que es conveniente que la información fluya para que todas las personas conozcan que es lo que están haciendo con su vida y en que van a parar y por otro lado para concientizar tanto a quienes se encuentran en este proceso y a quienes tienen pensado probar para saber que se siente. Por eso hay que cuidar en quienes confiamos y las relaciones que tenemos porque desafortunadamente son las primeras por las que nos dejamos influir. Ya que con la prevención se puede hacer lo inimaginable.
Fuentes de información: